domingo, 10 de junio de 2018

Curruca Carrasqueña

Desde aproximadamente marzo hasta septiembre se puede observar la diminuta, inquieta y escurridiza curruca carrasqueña, Sylvia cantillans, por la zona oriental de Sierra Morena. Nosotros no la hemos visto muchas veces, pero en esta ocasión y en un paseo por la inmensa finca de La Garganta conseguimos "afotarla" degustando un gusano en una frondosa encina. Y es que se posa muy pocas veces en zonas descubiertas y con un buen posado.


Es estival y migrante de nuestra zona y gusta de zonas con arbolado, jarales, enebrales, pinares y zonas de ribera. Al parecer tienen cierta predilección por las madroñas y por esta Sierra Morena castellano manchega de Sierra Madrona hay bastantes.


Se puede confurndir con la rabilarga pero su cola es bastante más corta que esta. Y el macho, este es uno, es mucho más colorido que la hembra y los jóvenes. Como todas las currucas come insectos, frutos silvestres, arañas, larvas y semillas de plantas herbáceas.


miércoles, 2 de mayo de 2018

La Chorerra de Ventillas

La Chorrera de Ventillas es uno de los lugares más escondidos de Sierra Madrona y tan solo habíamos oído hablar en algunas citas a través de la web, no sabíamos como acceder a ella y además a ello se le une el hecho de que tan soo se ve con abundante agua cuando ha habido lluvias  recientes y abundantes. La ocasión en estas fechas la pintaban calva y por ello nos decidimos a intentar la busqueda de dicha chorrera.



El camino rural que une el puerto de Valderepisa con Solana del Pino es el que tenemos que tomar, y una vez que pasemos el cruce que lleva a la aldea de Ventillas deberemos de tomar el primer carril a la derecha, llamado Camino del Atrancadero. A la entrada de ese carril dejaremos el coche y nos ponemos a andurrear.
Ya al poco del camino veremos al fondo una pequeña hendidura sobre la sierra en la que blanquea algo que puede (y efectivamente así es) ser la ansiada chorrera.


A poco de comenzar a andar veremos una primera entrada a los montes propios de Fuencaliente que debemos de ignorar.


Un poco más adeante nos aparece otra entrada que nos indica que estamos en el Monte de Uso Público nº 9 "Umbría de Ventillas". Hay una entrada peatonal junto a la cancela y la cruzamos para tomar el carril que parte hacia arriba.



Llega un momento que el camino gira a la izquierda y luego una curva de unos 180º hacia la derecha, a la mitad de la curva debemos adentrarnos en el pinar en un carril que sale perpendicular y con una fuerte inclinación.


Y cuando decimos fuerte inclinación es verdad verdadera, un estrecho cortafuegos/carril que sube de forma constante hasta que desaparece el pinar.


Deberemos de tomarnos la subida con paciencia y aprovechar las bonitas vistas  que tendremos de la Sierra Sur de Alcuida con el Puerto de Ventillas frente a nosotros.


Un poco antes de llegar al final de ese carril veremos a nuestra izquierda la chorrera allí abajo, y es que la atacaremos por encima de su base.


Cuando finaliza el "desmontado" deberemos de tomar las veredas que podamos intuir a nuestra izquierda y entre jaras, madroños, pedregales y demás impedimentos iremos avanzando con paciencia y tranquilidad.


El cortado que se ve frente a nosostros será la referencia visual que tengamos de donde se encuentra la chorrera.


Y a unos 500 metros de donde abandonamos el camino llegaremos a la zona en cuestión, pero estaremos en la zona alta de la cascada, deberemos de ir bajando hacia nuestra izquierda para llegar a su base y verla en todo su esplendor.




La verdad es que no nos defraudó la imagen de esta bonita chorrera que estaba con gran cantidad de agua, aunque ya hacía unos días que no llovía copiosamente. También es verdad que creemos que es peligroso ir cuando llueve mucho porque el acceso a ella es un poco complicado.


El camino de vuelta lo haremos bien por donde hemos llegado o por algún otro camino/semivereda que intuyamos entre la espesura del matorral, no se si siguiendo el curso del arroyo podríamos llegar al carril de donde veníamos allí abajo. En definitiva será aproximadamente una hora y algo de camino para llegar hasta la base de la chorrera y otro tanto para la vuelta. 


Es una pena que no exista un camino bien señalizado y despejado para acceder a este bello lugar, tan solo con unos 500 metros de desbroce en el último tramo del sendero tendríamos una de las rutas más bonitas de nuestro recién creado Parque Natural Valle de Alcudia-Sierra Madrona.


lunes, 9 de abril de 2018

Papamoscas Cerrojillo. Ocasional Reproductor de Sierra Madrona

Curiosa esta pequeña ave que no es fácil de ver por Sierra Morena y que más bien se observan aves de paso, aunque en alguna ocasión en los robledales de Sierra Madrona se han visto aves reproductoras. Nosotros hemos tenido escasas ocasiones de "fusilarlo" con nuestra cámara y siempre en fechas coincidentes con su paso migratorio, abril- mayo y agosto-septiembre.


Su nombre de papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) le viene dado por su alimento favorito, las moscas y lo hace sin dejar de moverse entre las ramas. Anida en agujeros y compite por ellos con colirrojos, trepadores, estorninos... Cuando es sorprendido en algún posadero se puede escuchar su melodioso canto.


Aunque al parecer anida ocasionalmente en Sierra Madrona, nosotros cuando lo hemos visto ha sido en las cercanías de ríos como el Montoro o el Yeguas, zonas muy bajas comparadas con la altura que tienen los robledales donde han constatado su presencia como reproductor.




domingo, 8 de abril de 2018

Jara Rizada

El nombre de rizada le viene dado por sus hojas con los márgenes fuertemente ondulados pareciéndose a unos incipientes rizos. Aunque a primera vista lo que nos llama la atención es su intenso color fucsia. Como todas las jaras están muy bien adaptadas a la dureza climatológica del verano por nuestra zona e incluso llegan a desprenderse de hojas para evitar la deshidratación por las altas temperaturas del verano.



Suelen crecer en suelos arenosos y sueltos junto a otras especies de jaras y brezos.


Tiene multitud de nombres comunes entre los que destacan el de ardivieja, arrancasapos, jara crespa, tomillo prieto... Además se utiliza su aceite para la confección de perfúmenes y son muy valoradas por los apicultores para las abejas que producen rica miel.


sábado, 7 de abril de 2018

Bajada al Yeguas por Madereros. Primavera 2018

Llevamos algunos meses sin bajar al Yeguas por el Camino de Madereros y tras un descanso que nos dan las aguas nos decidimos a disfrutar de este hermoso sendero que en constante bajada y en unas dos horas de caminar nos dejarán en los más profundo del valle del río que nace en la cercana Sierra Madrona y lleva sus aguas al Guadalquivir.


El coche como siempre lo dejamos donde termina la autorización para poder usar el carril. Poco a poco nos adentramos en territorio lincero y prueba de ello son los carteles que indican los convenios con el programa Life con las fincas y que permite una actuación especial en ellas que favorezca la conservación de este escaso felino.


Si vamos atentos al suelo no es raro el observar incluso recientes deposiciones del gato.


Y de su principal presa, el conejo, junto a los lomos de ballena (granito) y las encinas.


La urraca suele ser una "chivata" de los movientos del lince ibérico ya que suelen o bien seguirlos para comer las sobras o bien darles la lata para expulsarlos de sus lugares de cría.


Vallas de piedra y dehesas de encinas son el paisaje que tendremos al comienzo del carril y algún que otro jarro de lata que lleva años colgado de una encina de un conocido cortijo.



Aproximadamente a los 30 minutos ya comenzaremos a bajar con más intensidad y el paisaje que se abre ante nuestros ojos son las sierras del Parque Natural de Andujar, contiguo al de Cardeña.


Se intuye el valle del río Yeguas y al fondo Sierra Madrona.


Cuando se acentúa la bajada la jara se adueña del terreno y tendremos ocasión de comprobar que estamos en zona cinegética.


Los narcisos empiezan a florecer.


Y de pronto veremos como el río Yeguas se abre camino y va horadando el terreno hasta formar estos profundos valles.


El puente de Valdelagrana que cruza el arroyo del mismo nombre y desemboca en el Yeguas es el primero que veremos.


No solo debemos de mirar hacia el suelo, en el cielo los buitres leonados, negros y las águilas reales e imperiales son habituales, ya que estos son terrenos propicios para su cría.


El caudal va muy crecido ya que todas estas lomas no paran de "ordeñar" agua al río.


Cuando ya llegamos al final de carril es cuando vemos el puente sobre el río Yeguas, que tendremos que cruzar para llegar al otro.


Debajo de dicho puente se encuentra otro pequeño tesoro, nidos de golondrina daurica.



Un paseo por sus orillas, un bocadillo y vuelta por el mismo sendero pero esta vez cuesta arriba. No nos importa, es un sendero que se disfruta desde el comienzo hasta el final. Unas cuatro horas de bajada y subida que nos saben a poco cada vez que las hacemos.


viernes, 30 de marzo de 2018

Circular por las Lastras, Batanera y Peña Escrita

Las recientes y constantes lluvias son una perfecta invitación a recorrer el remozado sendero de Las Lastras, un kilometro y medio de bosque galería, cortados y sucesión de cascadas que son una autentica delicia con tanta agua corriendo por el río Cereceda. Pero no hemos querido quedarnos tan solo en esta pequeña ruta, la hemos ampliado hasta las pinturas rupestres de la Batanera y de ahí hasta las de Peña Escrita. Unos siete kilómetros en total que completan una ruta circular de lo más satisfactoria.



Para llegar al punto de inicio debemos de salir de a carretera N-420 de Fuencaliente a Puertollano justo donde nos indican unas señalizaciones hacia Peña Escrita, a muy pocos kilómetros de la primera localidad. Nos encontraremos un primer cruce y nosotros giraremos hacia la derecha y un poco más adelante ya veremos la señalización de Las Lastras, aparcamos y comenzamos la ruta.
Nos recibe el sendero con una cascada copada de lado a lado y veremos restos de hasta donde ha llegado el nivel del agua estos días.


El sendero ha sido recientemente remozado por la dirección de parque y es apto para todos los públicos salvo algún tramo en el que hay que extremar la precaución con los más pequeños.


Lastra significa piedra plana y a fe que estas las veremos por distintos lugares del recorrido y son usada en época estival para deslizarse por ellas y lanzarse al agua de las pozas que están junto a ellas.


Pasaremos tramos encajados entre paredes y otros donde las orillas se encuentran pobladas de viejos y retorcidos árboles.





La fuerza de las aguas han conseguido derribar a este viejo ejemplar que ha quedado sobre el cauce.


Llegaremos a la base de la cascada de la Batanera y parece increible que hace unos pocos de días pudiéramos acercarnos hasta el lado de ella y hoy debemos de verla en la distancia por la gran cantidad de agua que cae.


Cruzaremos el río y subiremos el tramo por una escalera habilitada recientemente y entonces estaremos frente al lugar desde donde se despeña el agua.



Volvemos a cruzar el Cerecea y visitamos las pinturas rupestres de la Batanera.


Luego hay una vereda que sube a la izquierda de las pinturas (mirando hacia ella) que en unos cien metros nos lleva a un carril que recorre unos dos kilómetros de una altiplanicie desde la que tendremos vistas maravillosas.


Estaremos andando por encima de "encajonamiento" de río Cereceda que hemos andado anteriormente, a la derecha tendremos la Sierra de Fuencaliente con el Peñón de Puerto Viejo como referencia visual y a la izquierda de nuestra marcha y detras nos acompañan la Sierra de Hornilleros y el Valle de la Cereceda.


Fuencaliente lo tendremos enfrente.



Pronto llegaremos al cruce con el carretín asfaltado que nos llevará, girando a nuestra izquierda, hasta las pinturas rupestres de Peña Escrita. Frente a nosotros ya aparece Sierra Quintana y todo lo que rodea al punto más alto de toda Sierra Morena, se trata del Bañuelas. A partir de aquí existen senderos perfectamente señalizados que permiten que subamos al mismo. Eso sí habría que añadir a esta ruta unas cuantas horas más y bastantes metros de desnivel.


Desde las pinturas tendremos ademas de una perfecta información de las mismas, unas vistas conjuntas de Azuel y Fuencaliente y al fondo el Valle de los Pedroches.


La vuelta la haremos por la carretera y será en continua bajada, desde la misma veremos el parking donde hemos dejado el coche al comienzo de Las Lastras.


Volveremos a cruzar otra vez el rio Cereceda, ya un poco más amansado y buscando desaguar en el que pronto se convertirá el río Yeguas y que a su vez llegará al Guadalquivir allá cerca de Montoro.


En unas dos horas y media habremos completado este recorrido circular, cómodo y muy original en el que hemos combinado bosque galería, cascadas, pinturas rupestres y grandiosas vistas de esta parte de Sierra Morena.



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