miércoles, 16 de diciembre de 2015

IV Jornadas Micológicas en Cardeña

Este próximo fin de semana, los días 19 y 20 de diciembre, se celebran en Cardeña las IV jornadas micológicas en nuestro Parque Natural. En las mismas se darán charlas sobre las setas, se realizarán senderos micológicos, un taller de identificación, una mesa de identificación de setas, y donde no faltarán la degustaciones. Estarán organizadas por el Ayuntamiento y colaboran las empresa de servicios culturales y ambientales Lynxaia e Hyla.


Toda la zona que rodea a Cardeña es muy rica y variada en setas y merece la pena acercarse a que nos enseñen a distinguirlas y saber apreciarlas. Cuanto más conocimiento tengamos más podremos disfrutar de estos majares y ayudaremos a conservarlas, sin olvidar lo importante que es saber que estamos recogiendo.
Actividades como esta son las que ponen en valor el enorme potencial  y riqueza natural que existe en nuestro entorno.
Más información en hylaeducacionambiental.blogspot.com    y  lynxaia.com  


domingo, 13 de diciembre de 2015

Ermita de San Ginés. Mirador de la Virgen de la Cabeza

Un lugar emblemático en la ruta que realizan los peregrinos y que une Andujar con el santuario de la Virgen de la Cabeza es la Ermita de San Ginés. El paraje donde se encuentra esta a medio camino entre uno y otro lugar y al mismo se puede acceder también por una pequeña carretera desde el centro de visitantes de Peñalallana, si no queremos o no podemos hacer el camino.



El lugar puede utilizarse también para hacer una parte del recorrido, y para ello accederemos al mismo en nuestro vehículo y recomendamos que lo hagamos hacia el santuario, ya que pasaremos por unos lugares, dentro del parque natural, de una riqueza biológica y paisajística impresionantes.


Por otro lado existe una zona acondicionada para poder degustar viandas y simplemente contemplar las impresionantes vistas que nos regala la altura en la que nos encontramos. A un lado Sierra Madrona que representa el límite del parque con Castilla la Mancha y al otro las serranías jienenses.



La Ermita de San Ginés representa un lugar de parada obligatoria en los días de la romeria de la Virgen de la Cabeza, momentos en los que no recomendamos acercarnos por allí, pero el resto del año suele ser un lugar muy tranquilo donde disfrutar de buenas vistas y mejores senderos que nos adentran en los dominios del río Jándula.




martes, 8 de diciembre de 2015

Cordel de la Venta la Inés

Desde aproximadamente el kilómetro 129 de la carretera N-420 (Cordoba-Puertollano) sale un camino público que en aproximadamente 7 kilómetros nos acerca hasta un lugar histórico como es la Venta de la Inés. La entrada si vamos dirección Puertollano es un tanto problemática ya que existe una línea continua y hay que seguir un poco más adelante hasta poder hacer un giro a la izquierda y volver en sentido contrario.


Las indicaciones que existen están un tanto, o mucho, abandonadas, aunque la ruta no tiene perdida y transcurre todo por camino público e incuso apto para hacerlo en cualquier turismo. Evidentemente se disfruta mucho más si vamos "pateando".


Desde el camino miraremos hacia el puerto de Niefla que nos ha dado la bienvenida al Valle de Alcudia, por cuyas entrañas se desarrolla toda la excursión.


Pasaremos junto a enormes cortijadas que incluso ponen algunas notas de color en los días nublados del invierno y que son vestigios de la enorme riqueza ganadera que historicamente ha tenido Alcudia.



Prueba de que todavía existe, aunque venida a venos, dicha riqueza ganadera lo es la presencia de necrófagos como este buitre negro que le costo remontar el vuelo y es que seguramente tendría el buche bien lleno.


La Sierra Sur de Alcudia está paralela al camino y a escasos metros, lo que da lugar a sorpresas como esta que nos llevamos al ver un águila real debajo de la encina, que levantó el vuelo al percatarse de nuestra presencia.



Los cordeles, veredas y en definitivas caminos públicos que surcan el inmenso Valle de Alcudia son numerosos y es una pena que no exista una mejor señalización y explicación de por donde transitamos.


La zona de pastos del principio va dando paso a la dehesa y encontramos rebaños de ovejas que son vigiladas por los mastines, perros que estaban preparados para defender el ganado del ataque de los lobos, cuando estos existían por estos lares.


Los rabilargos, que suelen ir en numerosas pandillas, serán muy fáciles el observarlos.


Si además han llegado los fríos podremos escuchar y ver a la grullas que vienen del norte de Europa a degustar las bellotas castellanas.


Recelosas, como pocas, inician el vuelo al momento que ven acercarse por el carril a los bichos de dos patas. Y con ello nos regalan bonitas imágenes de su despegue.




Pasaremos varias cancelas canadienses que nos marcan el paso de unas finca a otras.


Un poco antes del final de la ruta pasaremos por debajo de las vías del AVE y nuestro camino seguirá hacia la izquierda tras pasar el túnel.


Otro cruce de caminos y la llegada a la finca la Cotofía nos dice que nuestro final está a unos metros.



La Venta de la Inés nos recibe con las puertas abiertas, y no es metafórico, ya que su propietario Felipe estará encantado de entablar conversación con cualquier buena persona que se digne a visitarlo. Si queremos andar un poco más merece la pena subir un pequeño puerto en el camino que va hacia Horcajo desde el que tendremos una excelentes vistas de todo el Valle de Alcudia. O bien acercarnos hacia el Puente de Alcudia, serían unos 4 kilómetros más (y otros tantos de vuelta) en ambos casos.


domingo, 29 de noviembre de 2015

Camino por la Raña de Azuel a Fuencaliente

Cuando vamos llegando a Azuel, tras pasar Cardeña, y la carretera comienza a bajar vemos un espectacular paisaje que lo conforma una enorme raña que es el piedemonte de Sierra Madrona y que realmente se trata de una inmensa dehesa llena de encinas que unen Andalucía con Castilla la Mancha. Una manera de cruzarla en una bonita y cómoda ruta es la que sale de la carretera que une Azuel con Conquista y nos traslada hasta la que une esta con Fuencaliente.


El inicio de la ruta se encuentra en el kilómetro 6,6 saliendo desde Azuel hacia Conquista, veremos a nuestra derecha una enorme cancela cerrada y que pone "Los Rodeos". Debemos de aparcar el coche en un sitio que no moleste la entrada y salida de vehículos. La puerta no tiene candado y debemos de dejarla cerrada cuando crucemos.


El carril desciende un poco y se adentra en una de las dehesas mejor conservadas de todo el Valle de los Pedroches, en total son unos 7 kilómetros los que deberemos recorrer hasta llegar a la carretera de Fuencaliente a Conquista, y otros tanto de vuelta.



A unos doscientos metros nos encontramos un cruce de caminos, el de la derecha va hacia el cortijo y el de la izquierda es la vereda pública que debemos de seguir.


Grandes bloques de granito nos hacen ver que estamos en pleno batolito de Los Pedroches y estos se alternan con grandes encinas que sirven de despensa para la ganadería que pasta por estas tierras.



En el camino no es raro observar huellas de muchos animales, que son dificiles de observar, pero que sus deposiciones les delatan. En este caso encontramos un "mix" de zorro  (cortos y con restos de insectos y semillas) y  de Jineta (largo y estrangulado por diversas partes, terminado en pincel).



Grandes quejigos jalonan también algunas partes de este camino.



Pronto comenzaremos a ver el conjunto de sierras que conforman Sierra Madrona.


Sin dejar en ningún momento el camino principal llegaremos aproximadamente a los 3.5 kilómetros hasta otra cancela verde que es donde termina la Finca los Rodeos, y donde comienza el termino municipal de Fuencaliente y Castilla la Mancha. Deberemos de dejarla cerrada a nuestro paso.


No es raro que piaras de cerdos nos acompañen en nuestro caminar y es que son los auténticos reyes de estas dehesas.


Una pequeña subida nos conducirá por la Loma de Villanueva, donde merece la pena detenerse a contemplar la inmensidad que nos rodea, con Sierra Quintana al fondo y a nuestra derecha.


La Sierra de la Garganta hacia la izquierda.


Y el Peñón de Puerto Viejo y Peña Rodrigo frente a nosostros.


Asi mismo observaremos un cambio sustancial en el paisaje y es que abandonaremos el Valle de Los Pedroches, con sus verdes prados y encinas y nos adentramos en el verdadero piedemonte de Sierra Madrona. Los grandes bloques de granito son sustituidos por infinidad de piedras que imposibilitan la implantanción de ningún cultivo.


El matorral propio del monte mediterráneo se hace más patente.


 Incluso observaremos algún gran ejemplar de alcornoque junto al camino.



Las vallas son distintas a la de los Pedroches, ya que las piedras no son las mismas las que se utilizan.


Poco a poco llegaremos a una finca a nuestra izquierda y un camino que ignoraremos y seguiremos de frente, un kilómetro más adelante está el final de nuestra ruta. Aunque esta vereda llega hasta el mismísimo Puerto Viejo que tenemos delante de nosotros.



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