miércoles, 30 de agosto de 2017

Carro de Cantaros o Azacanes de Carretillo

Hace poco pudimos ver en una cortijada semi abandonada un carro que servía para transportar los cantaros de agua, antiguamente se les llamaba Azacanes de Carretillo aunque estos se dicen que solo tenían dos huecos. Este que encontramos es para 4 cantaros. 


No sabemos si este carro era para uso de ese cortijo, en las cercanías de Fuencaliente, o bien se utilizo en su momento para vender o repartir el agua por algún pueblo cercano. Y es que no hace muchos años existía el oficio de aguador que vendía tan preciado líquido a los vecinos. El agua la tomaban de algún pozo cercano y luego la repartían y vendían por las calles. Según hemos podido leer este oficio estaba incluso bien regulado por los ayuntamientos.


Este que descubrimos es totalmente de hierro, incluso las ruedas. Con un "mango" para tirar o empujar. No se ve que tuviese ninguna cogida especial para engancharlo a alguna bestia.



La pena es que objetos de este tipo se encuentren abandonados por nuestros campos a la espera de algún chatarrero que lo rescate para venderlo al peso o como una antigüedad.






martes, 29 de agosto de 2017

Porque esta Cerrada el Área Recreativa la Zarza en Hinojosa del Duque?

Es una pena el comprobar como un parque periurbano como el de La Zarza, en Hinojosa del Duque, se encuentra cerrado a cal y canto. Un observatorio de aves y un área recreativa que han debido de costar un dineral y que actualmente está abandonado y cerrado. Este invierno pasado fuimos a ver las grullas por esa zona y nos encontramos con esta desagradable sorpresa.



Parece mentira que un paraje tan precioso, con una riqueza ornitológica tan tremenda pueda ser abandonado a su suerte en los meses que más trajín de aves tiene. Es un espectáculo el observar como las grullas se acercan a sus dormideros por la tarde o bien los abandonan por la mañana temprano y tener que hacerlo desde los carriles o la carretera porque el área recreativa y el observatorio están cerrados.


Las administraciones responsables deberían de tomarse un poco más en serio el mantener y permitir que se aprovechen estos recursos que tanto dinero habrán constado y que sirven para promocionar el turismo sostenible en el Valle de Los Pedroches. Son muy pocos los lugares en la Península Ibérica donde se puede disfrutar de la invernada de las grullas y es una pena que teniendo la dehesa, las aves y la infraestructura adecuada  no sepamos  ni venderlo ni aprovecharlo.


lunes, 28 de agosto de 2017

Avion Común en el Pantano del Jándula

Justo en el castillete que remata la presa que regula el río Jándula tienen establecida su guarida una colonia de aviones comunes, Delichon urbicum, y es que estas aves son muy gregarias y familiares, utilizando los rincones para construir su nido de estrecha entrada que evita que otras aves puedan utilizarlo.


Desde el mes de mayo ya se pueden observar en la presa en sus constantes idas y venidas arreglando los nidos de años anteriores o bien construyendo algunos nuevos. En este aspecto son un tanto singulares y perfeccionistas y es que para elegir un buen emplazamiento primero colocan algunas bolas de barro en varios sitios y luego verifican como de fuertes quedan adheridas a la pared. En caso de que se sostengan bien siguen construyendo.


El nido es una bola de barro, formado por cientos de pequeñas bolitas, al que dejan una diminuta entrada y el interior tapizado de plumas.


Hasta finales de septiembre el bullicio que se respira en dicha presa es notable y a partir de esa fecha suelen abandonarnos y se refugian en sus cuarteles de invierno africanos.


En la pared de la presa se pueden observar como cientos de ellos descansan antes de proseguir sus vuelos en busca de insectos que atrapan con una facilidad asombrosa. 


viernes, 25 de agosto de 2017

Alfonso el Zahorí de Azuel

Dice la definición de zahorí que es "la persona que tiene el don de descubrir lo que está oculto, especialmente corrientes de agua bajo tierra" y por otro lado cualquier persona con un mínimo conocimiento de lo "científico" desecha de plano la más mínima posibilidad de que esto sea cierto de ninguna de las maneras. Nada más lejos de la realidad cuando uno conoce a nuestro amigo Alfonso y tiene la suerte de poder participar de una "búsqueda" de agua.


El interés en encontrar agua, el desinterés por cobrar nada, la pasión que le pone, las ganas y el tiempo que le dedica demuestra (y  me da igual que no sea de manera  científica) que Alfonso sabe dar con los lugares donde se puede hacer un pozo y sacar abundante agua. Y lo hace de la misma forma que es él, humilde y trabajador constante además de buena persona.


Todo comienza el día anterior, ya ha quedado con el amigo que necesita hacer una perforación en su finca para sacar agua para el ganado y quiere que Alfonso (como siempre de manera desinteresada) le ayude a encontrar el punto donde poder hacer la extracción. Nos acercamos a un olivar donde minuciosamente elige varias "varas" que le ayudan en su trabajo. Las recoge con cuidado, las evalúa y desecha una y otra vez hasta que se queda con algunas que son las que al día siguiente va a usar.


El día de la búsqueda comienza a primera hora, se da su paseo por la zona, mira en todas direcciones y de pronto saca una "vara" y se la pone entre las manos. Se para, mira al frente y abajo varias veces,se pone tenso y serio y comienza a caminar con la "vara" entre las manos. Esta se mueve arriba y abajo, el se detiene, avanza, cuenta, retrocede, te pide que coloques una piedra aquí y otra allá, repite las mismas acciones y recorridos varias veces, pasa el tiempo y termina señalando un punto donde el piensa que sería buena la prospección.





Dicen que esto no tiene ningún sentido ni explicación científica, y puede que así sea, pero nuestro amigo Alfonso acierta una y otra vez (con algún borrón muy esporádico) y el lo lleva a gala y verdaderamente se merece este pequeño reconocimiento de este que escribe y que se siente orgulloso de ser su amigo.




jueves, 24 de agosto de 2017

Sendero Circular del Carrizo y del Reloj. Azuel

Muy poco a poco se mejoran los multiples senderos y caminos que tenemos en el Parque Natural de Cardeña-Montoro y recientemente he tenido la oportunidad de comprobarlo en el sendero circular del Carrizo y el Reloj, que partiendo y llegando a Azuel se puede hacer en unas tres horas.


Saliendo del pueblo y pasando por debajo del puente de la carretera de Montoro a Puertollano debemos de seguir las indicaciones del sendero que lleva hasta la Aldea del Cerezo. Fue a principios de verano y acababan de cortar la hierba que realmente estaba muy alta y además han adecentado un mirador hacia Azuel y colocado algunas vallas de madera para separar el sendero de la carretera.




Bonitas las vistas desde este nuevo mirador, tanto hacia el pueblo como a la raña que nos separa de Ciudad Real.



Continuamos paralelos a la carretera y tomaremos el carril que va hacia El Cerezo a unos 300 metros del mirador.


Este carril atraviesa buenas dehesas llenas de cerdos ibéricos que disfrutan de los manjares que la tierra y las encinas les proporcionan y que después dan esos productos de tanta calidad.


Conforme avanzamos el carril se va empinando un poco y podremos disfrutar de las primeras vistas del día, tendremos muchas más, de Azuel.


LLegaremos a un cruce, después de una hora aproximadamente de cómodo paseo, que debemos de tomar hacia nuestra izquierda. Se encuentra bien señalizado.



A unos 500 metros nos aparece una cancela que debemos de dejar cerrada a nuestro paso, y comenzaremos una bajada hasta una cortijada a nuestra izquierda, la pasaremos por su lado izquierdo y comenzaremos una subida.




Encontraremos más cancelas que no debemos olvidar cerrar a nuestro paso.


Esta subida nos conduce hasta unos de positos de agua sobre un cerro que nos ofrece esplendidas vistas hacia el valle del río Yeguas, Azuel y Sierra Madrona.



A continuación bajaremos dirección a otra portilla que en rápida bajada nos conducirá hasta salir de la finca y dar con el carril que va desde Azuel hasta el llamado cortíjo de Teófenes.


Antes nos debemos de parar y contemplar las bonitas vistas de Azuel que parece que se desparrama por la ladera.


Puerto Viejo resalta en plena Sierra Madrona.


A nuestra izquierda veremos una cortijada y hacia abajo y al frente se encuentra la cancela por la que saldremos hacia el carril, y luego deberemos tomar dirección Azuel  hacia la izquierda.



Más vistas de nuestro pueblo.


Bolos de granito, vallas de piedra, dehesas de encinas, vistas inmejorables de los alrededores, el cerdo ibérico, los rebaños de ovejas, el águila imperial,, los buitres negros y leonados, ciervos, bañas de jabalíes, viejas cortijadas, y un largo etcetera nos acompañaran en estas poco menos de tres horas de recorrido que comienzan y terminan en Azuel.



jueves, 17 de agosto de 2017

Molino Flor de Ribera en el Río Montoro. Valle de Alcuida

Parece mentira los paisajes que esconde el Valle de Alcuida, tesoros escondidos que poco a poco van apareciendo en pequeñas dosis, también gracias a la nueva gestión del parque natural. Todo ayuda a que se vayan poniendo en valor la multitud de lugares que hay por visitar en esta zona colindante entre Andalucía y Catilla la Mancha. Esta vez nos hemos trasladado hasta Hinojosa de Calatrava y desde allí tomaremos dirección hacia la carretera de los embalses. Primero un trozo asfaltado que está infame, aunque circulable para cualquier turismo, y luego otro tramo de tierra que no tiene tanta cantidad de baches como el anterior.


Pasaremos la presa del río Tablillas y a unos tres kilómetros veremos un cartel a nuestra derecha que nos indica nuestro destino, luego deberemos de tomar otro desvío a la izquierda (también indicado) y habremos llegado a la puerta de acceso a los montes públicos donde deberemos de dejar el coche y ponernos las botas.


Nada más comenzar veremos un cartel hacia la izquierda que recomiendo ignorar y seguir de frente por la pista, ya que si seguimos las indicaciones de este cartel habremos terminado la ruta en 15 minutos y claro hemos venido a andar y ver bien la zona.


La pista por la que circulamos nos ofrece unas vistas preciosas de todo el valle que conforma aquí el río Montoro y que verdaderamente son espectaculares.








A unos dos kilómetros llegaremos a la casa de Los Alamillos, que es el nombre de estos montes públicos, desde la que tendremos más y mejores vistas. A partir de aquí la bordearemos por la izquierda y comenzaremos a bajar por otra pista hasta las orillas del río.


A la derecha veremos como el río sale de su encajonamiento para cruzar desde la zona de Ventillas hasta el Valle de Alcudia.


Son otros casi dos kilómetros de bajada hasta las orillas de río Montoro, donde veremos unos "tablazos" que son la antesala de nuestro detino final. Iremos hacia la izquierda y en poco más de 500 metros habremos llegado a la zona del molino.




Un llano con frondosa arboleda, un antiguo y abandonado molino de agua y una pequeña zona recreativa nos dan la bienvenida y nos invitan a degustar las viandas que portemos. Estamos en un lugar tranquilo, en plena naturaleza y donde el tiempo se detiene. Disfrutemos de el cuanto podamos.





El retorno lo haremos hasta donde están los carteles indicadores y esta vez tomaremos el camino perpendicular y en subida desde el río y saldremos al primer cartel que ignoramos al comienzo de nuestra ruta.




La zona es rica no solo en paisaje ya que tendremos ocasión de ver buitres negros y leonados, águila real e imperial, corzos, jabalíes, ciervos, en fin todo lo que seamos capaces de descubrir antes de que ellos nos descubran a nosotros. Son unas dos horas de trayecto en total  más las paradas que queramos hacer. 


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