lunes, 12 de enero de 2015

El Aguila Imperial, la Reina de Sierra Morena

Una de las cuatro rapaces más amenazadas del mundo y la más escasa del continente europeo es nuestra águila imperial, Aquila adalberti, y tenemos la suerte de poder observarla con relativa facilidad y frecuencia tanto por las dehesas y sierras de Cardeña, como en la cercana sierra de Andujar y Sierra Madrona-Valle de Alcudia. Son numerosas las parejas que utilizan estas extensas zonas de monte mediterraneo para seguir manteniendo una población que poco a poco se recupera.


Durante finales del siglo XIX y principios del XX la reducción de especímenes fue casi radical debido a la alteración de su medio natural, la mixomatosis que sufría su principal presa el conejo.
Por si esto fuera poco a finales del XX aparece la neumonía hemorrágica vírica en los lagomorfos y además los tendidos eléctricos hacen estragos en esta hermosa rapaz. A ello le añadimos la utilización desenfrenada de venenos en los cotos de caza y todo este coctel de desgracias llevaron a nuestra Reina de Sierra Morena casi a su desaparición.


Hoy día, afortunadamente, se ha recuperado el número de parejas que cada temporada se reproduce y con ello aumenta la dispersión de jóvenes que conquistan otros parajes donde se puede escuchar su inconfundible reclamo. De hecho casi  siempre se escucha antes que se vea. 


 Toda una acertada política de conservación ha hecho que podamos seguir disfrutando de tan esbelta rapaz y es que el seguimiento de nidos para evitar la muerte por caidas, parásitos, cainismo, agresiones entre hermanos. Así como control del medio natural con modificaciones de tendidos eléctricos, favorecimiento de la reproducción de conejos, mejoras de los habitats, vigilancia del uso de venenos, y concienciación de los cazadores, han hecho que podamos tener la suerte de ver año tras año como esta grandiosa rapaz siga siendo la autentica Reina de Sierra Morena.



miércoles, 7 de enero de 2015

De Ventillas a la Sierra Sur de Alcudia por la Senda de Pedro Morilla

Desde la aldea de Ventillas, que pertenece al municipio de Fuencaliente (Ciudad Real) y que se encuentra enclavada en lo más profundo de Sierra Madrona, se puede acceder por varios senderos hasta las cumbres de la cercana Sierra Sur de Alcudia y uno de esos caminos es que nos proponemos hoy a mostraros. 


Se trata de la "Senda de Pedro Morilla" y es una excursión un tanto exigente pero muy recomendable para conocer unos parajes realmente preciosos y con unas vistas magníficas.
El día está con una niebla espesa pero ya se sabe: "Mañanitas de niebla, tardes de paseo", así que no nos lo pensamos y cruzamos el río Montoro que pasa  justo por el lado de la pequeña aldeita. Previamente hemos dejado nuestro vehículo aparcado en un lugar que no moleste.


El camino parte, como ya hemos dicho, cruzando el río frente al pueblo (no hay que tomar el camino que lleva hasta el Puerto de Ventillas) y a partir de ahí hay un carril que atraviesa dehesas de encinas.


El invierno y la niebla dan un aspecto fantasmagórico a algunos árboles.


Debemos de ir siempre paralelos al pequeño arroyo tributario del Montoro y que tendremos que cruzar en varias ocasiones, hasta que lleguemos a una cancela que debemos de dejar cerrada. Este es un camino público que se denomina de Ventillas hasta Horcajo.


Inmediatamente pasada la cancela volvemos a cruzar el arroyo hacia nuestra derecha y volveremos a coger el carril. Pasaremos primero por una cortijada abandonada.


Llegaremos a otro cortijo abandonado e inmediatamente pasado este, o mejor dicho lo que queda de el que son unas cuantas vallas, debemos de tomar un carril que se dirige hacia la derecha y que cierra una cadena, para evitar que pasen los coches.


A partir de ahí la subida será constante y veremos al fondo nuestro destino final. Hasta aquí se puede tardar una hora aproximadamente.
La niebla ya hace un rato que se ha despejado y nos deja ver lo grandioso del paisaje.


Abandonamos la zona de quejigos y entramos un unos pinares de repoblación, que poco a poco están siendo clareados para que dejen paso al monte mediterráneo original.


Conforme subimos aparecen zonas de grandes madroñas que en esta época del año tiene un color rojo intenso sus apetitosos frutos.


Poco antes de llegar al collado nos aparecen incluso algunas pequeñas manchas de robles melojos.


La última parte del camino se vuelve pedregosa y muy inclinada, ya estamos cerca de nuestro destino, ánimos que el esfuerzo será gratamente recompensado.


Cuando de pronto aparece ante nosotros un pequeño collado entre dos montes que da acceso al grandioso Valle de Alcudia y desde el que tendremos unas geniales vistas.



Dicen que esta senda de Pedro Morilla debe su nobre a una cortijada con una ermita con el mismo nombre, realmente no sabemos la certeza de ello y agradeceríamos cualquier comentario al respecto que pueda aclarar las dudas.


Estas son alturas donde el dominador claro son los buitres negros y leonados, que nos pasarán por encima de nuestras cabezas e incluso podremos escuchar el ruido que sus alas hacen al cortar el aire.



El inmenso Valle de alcudia se encuentra cerrado por esta Sierra Sur, sobre la que estamos, y por la de enfrente, a tan solo 15 kilómetros, que es la Norte.


El total de tiempo empleado, como digo siempre, varía según nuestras ganas de andar y la forma física pero a un paso "normalito" no se debe de tardar más de dos horas y media en la ida y un poco menos en la vuelta. Es recomendable subir a alguna de las dos cimas que acogen este pequeño puerto, ya que desde ella tendremos todavía mejores vistas y mejor aún si  lo hacemos degustando un buen bocata para reponer fuerzas.


lunes, 5 de enero de 2015

Las "Dormidas" de las Palomas Torcaces en Sierra Morena

La paloma torcaz, Columba palumbus, es un ave sedentaria de Sierra Morena Oriental pero durante el período de "invernada" aproximadamente desde octubre hasta marzo, se pueden ver enormes bandos que utilizan tanto zonas de comedero como de "dormida" y el trasiego de uno a otro lugar se convierte en un auténtico espectáculo.


Los pinares y zonas montaraces de Sierra Madrona son los que reciben a estas miles de aves para pasar la noche, mientras que las dehesas de Cardeña y el Valle de Los Pedroches sirven de comedero para esta ingente cantidad de palomas que tienen en la bellota su principal fuente de alimentación.


Entre idas y venidas tienen que esquivar unas cuantas escopetas que son, también, atraídas año tras año a esta zona en busca de abatir unas cuantas palomas. Hace unos días pudimos sorprender al caer la tarde, de ahí la poca calidad de la fotos, a miles de estas aves que llegaban hasta una zona concreta de Sierra Madrona para pasar la noche. Aquí os dejamos un pequeño vídeo donde se puede ver una pequeña parte de los muchos bandos que nos pasaron en tan solo un buen rato.


viernes, 2 de enero de 2015

Santuario de la Virgen de la Cabeza, epicentro de Sierra Morena

El Cerro del Cabezo es una referencia no solo religiosa, para miles de peregrinos, sino también para los amantes de la naturaleza que se adentran por Sierra Morena. Visible desde muchísimos lugares es sin lugar a dudas el epicentro del parque natural de Andujar, un lugar rodeado de naturaleza, historia y de un encanto que va más allá de lo religioso.


Son muchas las ocasiones que lo vemos desde tantos y tantos miradores en caminos lejanos a él y por ello se hace obligatoria al menos hacer una visita a un lugar frecuentado por una ingente cantidad de personas durante todo el año y esa cifra llega a la masificación con la celebración de la romería el último fin de semana del mes de abril.


Recomiendo dejar el coche abajo, donde se encuentra el pórtico principal y subir el empedrado hasta la ermita.


En ese camino se muestra lo importante que resulta en el paisaje de Sierra Morena el granito, como se utiliza para multitud de construcciones y además sirve de asiento a los cimientos de la, porque no decirlo, un poco exagerada y faraónica construcción que resulta ser la ermita.


Para un no creyente el acercarse a conocer este lugar es, además de un lugar de culto y respeto para muchas personas, una oportunidad de tener un mirador excepcional de toda la Sierra Morena que le rodea.


Las posibilidades de practicar senderismo desde y hacia el Santuario son inmensas y eso hay que agradecerlo a que miles de personas mantienen la tradición de peregrinar desde tan variados lugares. Caminos públicos que no han sido usurpados por dueños de fincas gracias a que se mantiene esta tradición y que afortunadamente podemos seguir utilizando.


Desde Andujar, Marmolejo, Fuencaliente, Cardeña, Baños de la Encina... tenemos senderos y caminos en los que podemos recorrer kilómetros y kilómetros de naturaleza en las que poder observar o al menos ver indicios de los escasos linces y lobos que todavía se conservan por estas tierras. Amén de las aves que recorren sus cielos y que son de la importancia del águila real e imperial, los buitres negros y leonados o la esquiva cigüeña negra.




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